¿Qué es la Esquizofrenia?

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¿QUÉ ES LA ESQUIZOFRENIA?

La esquizofrenia es una enfermedad mental grave, originada por una alteración del metabolismo cerebral (anomalías en su estructura y exceso de dopamina) que afecta a múltiples funciones psicológicas (percepción, pensamiento y habla, emociones y conducta social). Se trata de una enfermedad crónica y la mayoría de los pacientes necesitará tratamiento farmacológico de por vida.

La esquizofrenia es probablemente el trastorno mental más angustioso que existe. Los primeros signos de la esquizofrenia tienden a aparecer durante la adolescencia o en los primeros años de la edad adulta.

¿CUÁLES SON LAS CAUSAS?

La esquizofrenia es una enfermedad muy compleja y puede estar causada por la combinación de diferentes factores. Dichos factores pueden ser: predisposición genética, lesiones en el cerebro durante el parto o poco después del nacimiento, el uso de ciertas drogas, efectos de aislamiento social y situaciones de estrés prolongado.

Las personas con cierta vulnerabilidad a esta enfermedad de manera biológica no tienen necesariamente que desarrollar esquizofrenia, sino que juega un factor muy importante no llevar una vida sana tanto física como socialmente. Ell entorno y las costumbres que rodean a la persona cobran especial importancia en esta enfermedad.

¿QUÉ SINTOMAS SON PROPIOS DE LA ESQUIZOFRENIA?

A grandes rasgos, existen varios tipos de esquizofrenia, que son resultado de la combinación de dos clases de síntomas (positivos y negativos). La nomenclatura de esta clasificación, nada tiene que ver con el significado popular de modo que por estar clasificados en uno o en otro no son mejores o peores
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Como síntomas positivos tenemos alucinaciones (percepciones del mundo no reales, la mas común es oír voces aunque pueden darse con cualquiera de los cinco sentidos), delirios (creencias irracionales de persecución, de estafa, de grandeza, de que son personas famosas o sagradas, de que les están envenenando, que les mandan mensajes ocultos en los medios de comunicación y otras de índole fantástica), pensamiento desordenado (incapacidad de pensar con claridad, los pensamientos pueden aparecer y desaparecer sin causa aparente, ideas desorganizadas, incapacidad de mantener la concentración en algo, incapacidad de establecer un orden lógico en sus pensamientos, esto puede derivar en dificultar las conversaciones y llevar y llevar al aislamiento social) y agitación ( especialmente durante los episodios agudos de la enfermedad).

Como síntomas negativos están la falta de motivación o iniciativa (en casos severos una persona podría pasar días enteros sin hacer nada, descuidando su higiene mas elemental), el retraimiento social, apatía y la inestabilidad emocional o embotamiento (severa reducción de la expresividad emocional, expresar emociones contrapuestas a la situación vivida, por ejemplo reír en una situación triste).

¿QUÉ SIENTEN ESTAS PERSONAS?

Las personas con esquizofrenia viven en un mundo distorsionado debido a alucinaciones o delirios, que les hacen percibir la realidad de manera diferente al resto de personas. Es muy común que tengan la idea de que oyen voces internas que les atormentan y crean miedos tales como que les persiguen o que otras personas conspiran para hacerles daño. Estos factores hacen que las personas con esta enfermedad adopten diferentes comportamientos provocados por una situación de miedo y alerta continua; su forma de hablar muchas veces adopta un carácter diplomático,  parecen distantes, indiferentes a lo que les rodea e incluso permanecen sentadas durante horas sin emitir ningún sonido ni moverse; también es muy común que adopten una postura totalmente contraria y no paren de moverse, estén siempre preocupadas, con aspecto desaliñado, vigilante y alerta.

En la fase aguda de la esquizofrenia, las personas pueden perder toda conciencia de quiénes son ellas y las demás personas.

EVOLUCIÓN DE LA ENFERMEDAD

Los síntomas de la enfermedad suelen variar con el tiempo, empeorando durante los períodos de recaída y mejorando durante los períodos de estabilidad. Algunas personas tienen solamente un episodio psicótico; otras tienen muchos episodios durante toda su vida, pero llevan una vida relativamente normal entre cada uno de ellos, pareciendo estables y emocionalmente sanas. Sin embargo, los individuos con esquizofrenia "crónica", o un perfil continuo y recurrente de la enfermedad, a menudo no recuperan del todo un funcionamiento normal y es característico que requieran un tratamiento de larga duración, incluyendo, por lo general, medicación para controlar los síntomas.

¿ES NECESARIA LA HOSPITALIZACIÓN?

Durante los episodios psicóticos agudos, donde la persona pierde totalmente la noción de realidad y su comportamiento es realmente extraño, estrambótico y supone un riesgo tanto para ella como para los demás, sería necesario internamiento hospitalario.

El hecho de que sea una enfermedad crónica no implica que la hospitalización deba ser continua. Ésta solo será necesaria en fases agudas de la enfermedad, llegando a la estabilidad la persona podría llevar una vida casi normal fuera del ámbito hospitalario,

¿CÓMO SE TRATA?

En la esquizofrenia el tratamiento con fármacos es crucial para aliviar los síntomas psicóticos, pero es necesario que el paciente reciba un buen soporte psicológico para una buena evolución de la enfermedad.
Es muy importante complementar el tratamiento farmacológico con psicoterapia individual. Se trata de sesiones programadas en las que el psicólogo o terapeuta  enseñará al paciente a vivir con la enfermedad y a desarrollar algunas habilidades que se han perdido a causa de este trastorno. Compartir las experiencias con un profesional ayudaría a los individuos con esquizofrenia a comprender mejor sus problemas, a aprender a distinguir lo real de lo irreal, a aprender diferentes técnicas para sobrellevar y a solucionar los problemas y mejorar las relaciones sociales que se ven muy afectadas en esta enfermedad.

Existen también programas de rehabilitación que hacen hincapié en el adiestramiento social y vocacional para así ayudar a los pacientes y a los antiguos pacientes a superar sus dificultades en lo profesional, en su formación laboral, y en su desarrollo psicosocial mediante técnicas de resolución de problemas y de manejo de dinero, uso del transporte público y comportamiento social. Éstos son importantes para el éxito del tratamiento de la esquizofrenia centrado en la colectividad, porque proporcionan a los pacientes dados de alta las dotes necesarias para llevar una vida productiva fuera de los límites protectores de un hospital mental.

La ayuda psicológica trata de disminuir el deterioro en las distintas áreas que impiden una integración normal del paciente en su medio, entrenando las habilidades que le permitan una mayor autonomía e integración social, mejorando la calidad de vida del enfermo y de su entorno social y familiar.

Para cada paciente se realiza un plan individualizado de rehabilitación dependiendo del estado de la enfermedad, del deterioro que haya generado, de las conductas que adopta y de su situación social y laboral.
Se trabajan diferentes áreas como la psicoeducación del paciente y la familia (discriminar síntomas, tomar conciencia de la enfermedad, aceptarla y aprender a vivir con ella), las habilidades sociales (comunicación con los otros, técnicas de grupo…), educación para la salud (sexualidad, autoestima, prevención de la ansiedad…), desenvolvimiento personal (favorecer la orientación a la realidad, técnicas para buscar trabajo…) y un largo etc.


¿QUÉ PUEDE HACER LA FAMILIA?

Si uno de los miembros de su familia ha sido diagnosticado de esquizofrenia, la familia puede desempeñar un papel muy importante, dándole apoyo y ayudándole a recibir el cuidado apropiado.

Que los familiares aprendan todo lo que puedan sobre la esquizofrenia y comprendan las dificultades y problemas asociados a esta enfermedad es muy importante tanto para ellos como para la persona que la sufre.
Es muy útil que los familiares aprendan diferentes formas de minimizar las posibilidades de que el paciente sufra recaídas y que sean conscientes de los distintos tipos de servicios familiares y para pacientes no internados de que pueden disponer durante el período posterior a la hospitalización.


Yanira Vallejo