Introducción Terapia Infantil:


En ABC PSICOLOGÍA trabajamos la terapia infantil principalmente con Terapia Cognitivo-Conductual, aunque en función del niño, el problema a mejorar, el momento evolutivo en el que se encuentra, situación familiar, en ocasiones se aplican otras terapias como la Terapia Familiar Sistémica o la Humanista.

La especialización de nuestros profesionales en las diferentes áreas de la psicología infantil (problemas de conducta, trastornos emocionales, dificultades de aprendizaje, etc.) nos permite asignar a cada niño o familia el profesional más adecuado para su problema.La especialización de nuestros profesionales en las diferentes áreas de la psicología infantil (problemas de conducta, trastornos emocionales, dificultades de aprendizaje, etc.) nos permite asignar a cada niño o familia el profesional más adecuado para su problema.

¿Qué es la Terapia Cognitivo Conductual Infantil?

Las técnicas Cognitivo Conductuales han mostrado mayor eficacia en una amplia variedad de problemas psicológicos comparadas con otro tipo de terapias psicológicas. Actualmente los programas cognitivo conductuales estructurados son la elección predominante en el tratamiento trastornos psicológicos dentro de la psicología clínica.

La Psicología Cognitivo Conductual basada en la terapia infantil parte del supuesto teórico de que los problemas o trastornos psicológicos se producen por pensamientos y/o comportamientos disfuncionales o que no resultan adecuados, y por tanto, la mejoría se consigue gracias a la modificación de aquellos esquemas de pensamiento y conductas que en el momento presente mantienen el malestar.

La Terapia Cognitivo Conductual es un proceso sucesivo de nuevos aprendizajes de habilidades adaptativas tanto a nivel mental como conductual. Con la ayuda del terapeuta, el niño aprende, en primer lugar, a identificar aquellas variables que mantienen su problema para poder luego sustituirlas por pensamientos y/o conductas más saludables. En este tratamiento es imprescindible la colaboración de los padres ya que su cambio ayudará a mejorar la conducta del niño, ya que los niños en muchas ocasiones aprenden por las consecuencias de sus actos y éstas las manejan sus padres. El terapeuta guiará al niño y a sus padres en la adquisición de estas nuevas habilidades mediante las sesiones de consulta y entre sesiones se acordarán las llamadas "tareas para casa", actividades que ambos realizarán conjuntamente.

El proceso de tratamiento consiste en una primera evaluación del problema que se plantea y de las características del niño y de la familia, así como su relación con el trastorno, para así tener una idea general de los factores que originaron las dificultades, los factores que lo mantienen y las repercusiones de dicho problema. Tras la evaluación se realiza la devolución terapéutica, que consiste en trasmitir a la familia este análisis sobre su problema. Por último, se les ayuda a aplicar las técnicas más adecuadas para su resolución.

En relación a la terapia infantil más idóneas, depende en la mayoría de los casos de la edad del menor ya que los primeros años de vida empleamos más orientaciones y técnicas humanistas y/o conductistas y es a partir de los siete u ocho años cuando ya se pueden introducir técnicas cognitivas para mejorar el problema, combinadas con las primeras. El motivo es que en etapas evolutivas anteriores, por su menor madurez, los niños son menos conscientes de sus pensamientos y por lo tanto más complicado modificarlos.

¿Cuándo acudir al psicólogo infantil?

Es normal en la evolución de los niños etapas temporales de peor conducta, derivados de nacimiento de hermanos, cambio de cole, separación de padres, nerviosismo ante según que situaciones, miedos evolutivos, tristeza por alguna pérdida, etc. Si estos cambios en conducta son transitorios y no le impiden al niño continuar su vida con un funcionamiento normal, en principio no hay que darles más importancia.

¿Pero cómo saber si el niño necesita ayuda psicológica?
Nuestra recomendación es acudir a la ayuda de un especialista si los padres no se ven capaces de manejar ellos solos el problema, si el comportamiento inadecuado del menor dura más de lo esperado o si aparecen varios de estos síntomas en el menor acentuados durante más de tres-seis meses:

Dificultad para conciliar el sueño
Pesadillas o terrores nocturnos
Rabietas excesivas
Excesiva dependencia hacia los padres
Tristeza y ganas de llorar
Miedos difusos que se intensifican con el tiempo
Dificultad en las relaciones sociales o menos interés por ellas
Peor comportamiento en casa
Ansiedad o nerviosismo
Dejar de controlar comportamientos ya superados en etapas evolutivas anteriores
Peor rendimiento escolar.
Estos síntomas mantenidos en el tiempo son indicativos de que el niño puede necesitar una evaluación y tratamiento psicológico.

Frecuencia y duración de los tratamientos
La duración de cada una de las sesiones es de aproximadamente una hora. En cuanto a la frecuencia, depende de cada tratamiento, los trastornos de aprendizaje suelen necesitar sesiones semanales pero otro tipo de problemas pueden ser quincenales.

La duración de tratamientos en terapia infantil es difícil de concretar porque cada caso tiene sus necesidades, pero la media en tratamientos infantiles es entre 3 y 6 meses, aunque los trastornos de aprendizaje se suelen alargar mas en el tiempo.
En la práctica la duración podría ser mayor si existen otros trastornos psicológicos asociados o a petición de los propios interesados.

La implicación de los padres en el tratamiento infantil, así como la realización de tareas y autorregistros para casa, son indicadores de éxito en el resultado del tratamiento y llevan a terapias más breves.